Con el reciente inicio de operaciones de todas sus unidades clínicas —incluyendo Urgencia, Medicina, Atención Primaria y Diálisis—, el Hospital San José de Casablanca ha dado un paso decisivo hacia su consolidación como centro formador universitario, marcando un nuevo hito en la vinculación docente-asistencial en la provincia.
Mediante la firma del addendum que integra formalmente este establecimiento a la red asistencial universitaria, el HSJC ya se prepara para recibir estudiantes desde tercer a quinto año en distintas áreas de la salud.
Este convenio abre además oportunidades de colaboración en investigación y extensión académica, consolidando un modelo de desarrollo conjunto entre el hospital, la universidad y el Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio (SSVSA).
El “San José” implementa una estructura formal de formación clínica, que incluye instrumentos de compromiso para los profesionales que voluntariamente asuman el rol de tutores clínicos.
Esta medida busca asegurar la calidad del acompañamiento a los estudiantes, velando por su bienestar y el resguardo de los equipos de salud.
“Queremos evitar situaciones ambiguas, proteger tanto a los estudiantes como a nuestros funcionarios, y promover una relación pedagógica clara, segura y con sentido”, comentó el director (s) del HSJC, Juan Correa, tras reunirse con el decano de la Facultad de Ciencias de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Manuel Bravo, en el Campus Curauma.
Formación e investigación con pertinencia territorial
Uno de los ejes centrales del convenio es que las investigaciones y proyectos académicos respondan a necesidades reales del hospital y la comunidad.
En este sentido, ya se ha comenzado a trabajar con estudiantes del Instituto de Estadística en el diseño de investigaciones aplicadas, las que deben pasar por un protocolo interno reforzado que incluye autorización de la dirección del SSVSA y revisión por comités científicos y éticos.
“El objetivo no es solo entregar datos, sino convertirlos en conocimiento útil para la toma de decisiones locales”, enfatizó Correa.
En cuanto a la retribución por el uso de campo clínico, el hospital ha manifestado su preferencia por un modelo que apunte a la formación continua del personal, más que a pagos monetarios.
En esta línea, la PUCV puso a disposición su oferta de diplomados y programas formativos, comprometiendo la articulación con otras facultades para diseñar cursos específicos según las necesidades del San José.
Además, se analiza la posibilidad de replicar un modelo exitoso ya implementado en otros recintos, que consiste en la contratación de profesionales docentes in situ.
Estas personas cumplen funciones clínicas y formativas a la vez, con respaldo contractual tripartito entre la universidad, el hospital y el profesional.
Compromiso compartido
El equipo directivo del Hospital San José de Casablanca valoró el compromiso de las unidades académicas involucradas y reafirmó su disposición a consolidar un modelo de formación e investigación que fortalezca tanto la calidad de la educación como la atención en salud pública.
“Hemos sostenido una importante reunión de coordinación con la Dirección del Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, específicamente con las carreras de Kinesiología y Tecnología Médica, con el objetivo de dar inicio formal a la puesta en marcha del convenio docente-asistencial con el San José de Casablanca”, expuso Juan Correa.
Sostuvo que “esta alianza permitirá posicionar al hospital como un centro formador de excelencia, con infraestructura de última tecnología, además de fortalecer las líneas de investigación aplicada y mejorar la receptividad de atención para la comunidad local (…) Esperamos que este convenio sea altamente provechoso para todas las partes involucradas y que contribuya a mejorar el acceso, la calidad y la experiencia de atención en salud para las vecinas y vecinos de Casablanca”.
Además del decano Manuel Bravo y el director (s) del HSJC, Juan Correa, participaron en esta reunión los directores de la Escuela de Tecnología Médica y de la Escuela de Kinesiología de la PUCV, Claudio Zett y Carlos Bustamante, respectivamente.




