Durante décadas muchas instituciones entendieron que el trabajo no solo era rendimiento: también debía ser comunidad. Clubes sociales, canchas de fútbol, juegos tradicionales… todo eso formaba parte del entorno laboral. Había espacios de encuentro, de pausa, de humanidad compartida. Hoy, ese espíritu se ha ido perdiendo. La cultura de la hiperconectividad nos ha empujado hacia un estado de ocupación constante, donde parecer siempre atareados se confunde con ser exitosos. Nos cuesta detenernos. Incluso en casa, seguimos conectados al trabajo. Y esto cobra un costo, especialmente en entornos de alta exigencia como la salud.
Es la mirada de la licenciada en Educación, coach organizacional y mentora en bienestar humano, especializada en neurociencias aplicadas y “mindfulness”, Carla Piazza, quien este viernes presentó en dependencias del Hospital San José de Casablanca una charla sobre la importancia de que las personas que trabajan bajo presión psíquica y física —como los centros de asistencia de salud— dispongan de espacios de esparcimiento y de encuentro.
Esta actividad se llevó a cabo en el contexto de inauguración del proyecto “¡Por tu bienestar, ven a jugar!”, iniciativa que gracias el respaldo del Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio (SSVSA) y a la adjudicación de los Fondos Concursables de Caja Los Andes 2024, dotará al establecimiento de equipamiento recreativo como mesa de ping-pong, taca-taca, juegos de mesa e instrumentos musicales, los que estarán disponibles para fomentar pausas activas y espacios de distensión.
La ceremonia contó con la presencia del director (s) del HSJC, Juan Correa, del gerente Sucursal Valparaíso de Caja Los Andes, Patricio Vega; y de dirigentes gremiales de este centro hospitalario y de las profesionales que trabajaron en este proyecto, Alisson Escobar, Constanza Peña, Nataly Olmedo y Lilian Galea; además de otros asistentes vinculados al quehacer de este establecimiento de salud familiar y comunitario.
“El bienestar de quienes trabajan en salud es fundamental para sostener una atención digna y empática. Por eso valoramos profundamente este tipo de espacios, que invitan a hacer una pausa, compartir, jugar y reconectar con lo humano en medio del ajetreo diario”, comentó Juan Correa una vez finalizado este lanzamiento que se desarrolló en el Patio Casino del “San José”.
“El autocuidado no es un lujo”
En tanto que Carla Piazza explicó que este proyecto forma parte de una visión institucional “que entiende que el bienestar emocional, la salud mental y la calidad del entorno laboral son componentes esenciales para el desarrollo de equipos más saludables, resilientes y comprometidos con la comunidad. En el ámbito sanitario, donde el desgaste físico, mental y emocional es parte del día a día, el autocuidado no es un lujo, es una necesidad profesional. Nos enfrentamos a personas que sufren, a situaciones complejas y exigentes. Y para sostener ese trabajo con humanidad, necesitamos espacios que nos devuelvan la energía”.
Agregó que “las pausas activas, los juegos, las risas compartidas… son formas poderosas de cuidar nuestra salud emocional. No es tiempo perdido. Es tiempo ganado para el equilibrio. Cuando nos damos esos minutos de desconexión, nuestro sistema nervioso se regula, disminuye el cortisol (hormona del estrés) y se activan los neurotransmisores del bienestar. Eso nos permite enfrentar con más claridad y serenidad las exigencias del día a día”.
Sostuvo la profesional que “los cambios culturales profundos no ocurren de un día para otro, pero sí pueden comenzar con pequeños gestos. Cuidarnos —individual y colectivamente— es también un acto de liderazgo. Desde ahí, podemos construir culturas organizacionales más humanas, más sanas y más sostenibles… Porque cuando nos cuidamos, también cuidamos mejor a los demás”.




