Conversar para sanar: la historia de Criss y su camino hacia la música

En el marco de las actividades de salud mental del Hospital San José de Casablanca, el psicólogo de este establecimiento, Bastián Aballay, sostuvo una conversación con Criss, joven músico, profesor y violinista que ha encontrado en el arte un propósito vital.

Entre risas, recuerdos y reflexiones profundas, ambos dialogaron durante el segundo capítulo del programa “Conversaciones que Inspira”, que se realiza en el segundo piso de este nuevo recinto de salud, sobre el valor de escucharse a uno mismo, rodearse de personas que suman y atreverse a seguir el propio camino.

Criss (Cristián Ortiz Romero), oriundo de Casablanca, relató que en su juventud vivió un proceso de presión académica que lo llevó a estudiar una carrera universitaria que no era la suya. “Mis papás me decían: salte de eso, haz lo que tengas que hacer, pero igual uno tiene miedo. Me salí a mitad de año, y fue como sacarme un chaleco de dos toneladas. Sentí alivio, como flotar de espalda en una piscina”, contó.

Esa decisión marcó un antes y un después. “Cuando entendí que la música era mi camino, todo se ordenó. Me preparé, di la PSU otra vez y entré a Pedagogía en Música. Desde entonces vivo de esto, y aunque no gane siete millones como un doctor, vivo tranquilo, feliz. Porque cuando haces las cosas con amor, eso resuena en la gente”.

Bastián Aballay destacó la importancia de ese concepto: resonar. “Las emociones son corporales —explicó—. A veces la mente se enreda, pero el cuerpo no miente: nos avisa cuando algo anda mal o cuando estamos en el lugar correcto. Ese nudo en la garganta o presión en el pecho son señales. Escucharlas puede evitar que el cuerpo grite lo que el alma calla”.

El músico coincidió. “Yo somaticé mucho. Llegué a tener dolores de cabeza y ansiedad por no estar en el lugar correcto. Y claro, cuando uno no se atreve a hablar lo que siente, el cuerpo termina hablando por uno”.

Escuchar, una herramienta poderosa

A partir de esa experiencia, ambos reflexionaron sobre la importancia de hablar las emociones y escuchar sin juzgar. Criss lo explicó con cercanía: “Hoy se castiga mucho decir lo que uno siente. Pero cuando uno lo dice, se alivia. Yo tuve la suerte de tener familia y amigos que me escuchaban mil veces, sin cansarse. Eso te sana. A veces no se necesita consejo, solo alguien que te escuche”.

El psicólogo coincidió: “Escuchar es una herramienta poderosa. No siempre hay que dar soluciones. A veces, el solo hecho de que alguien nos escuche ya es suficiente para liberar lo que cargamos”.

Durante la conversación, Aballay introdujo el concepto japonés de Ikigai, que combina cuatro dimensiones: lo que amas, lo que haces bien, lo que aporta al mundo y lo que te permite vivir de ello. “Cuando esas cuatro cosas se cruzan, encuentras tu razón de ser”, señaló.

El encuentro concluyó con una invitación de ambos a los jóvenes del colegio Leonardo Da Vinci, que fueron invitados a este programa, a dar a conocer sus inquietudes y reflexiones respecto de los temas que se tocaron. Finalmente instaron a la comunidad a atreverse a seguir su propósito, escuchar el cuerpo y cultivar vínculos que sumen. “La vida no es solo matemática o ciencia”, dijo Criss: “Es arte, deporte, emociones, cultura. Es errar, aprender, conversar. Todo pasa, lo bueno y lo malo, pero si estamos atentos y nos rodeamos de gente que nos quiere, el camino se vuelve mucho más liviano”.

Ceremonia de Certificación de Líderes Comunitarios en Salud destacó el compromiso de las personas mayores de Casablanca
Casablanca refuerza estrategia territorial para prevenir el cáncer cervicouterino
Scroll al inicio